Las frutillas son deliciosas y versátiles, pero también muy delicadas.
Si no se almacenan correctamente, pueden perder su frescura y descomponerse rápidamente.

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Afortunadamente, con algunos cuidados simples, podés mantenerlas jugosas y en perfecto estado por más tiempo.
Evitá el Plástico y los Envases Cerrados
Aunque las bolsas plásticas y los tuppers cerrados parecen opciones prácticas, estos métodos atrapan la humedad, creando un ambiente ideal para que el moho crezca.
Las frutillas liberan naturalmente una pequeña cantidad de humedad que, al quedar atrapada, acelera el proceso de descomposición.
En lugar de usar plásticos o envases herméticos, optá por un recipiente ventilado o una caja de cartón.
Estos permiten que el aire circule, reduciendo la acumulación de humedad.
Además, asegurate de que las frutillas estén completamente secas antes de guardarlas; cualquier resto de agua puede provocar que se pudran más rápido.
Revisión Individual: El Secreto de la Duración
Antes de almacenar las frutillas, revisalas cuidadosamente.
Las que tienen partes dañadas o que están demasiado maduras suelen descomponerse antes y pueden afectar a las demás. Retirá cualquier frutilla con moho o en mal estado.
Este sencillo paso ayudará a prolongar la frescura del resto.
El Lugar Perfecto para Guardarlas
El lugar ideal para almacenar frutillas es en la heladera, preferentemente en un cajón con temperaturas entre 0 y 4 grados.
Este ambiente fresco ayuda a mantenerlas en buen estado sin alterar su sabor ni su textura.
Sin embargo, es importante evitar la congelación si querés consumirlas frescas, ya que esta puede afectar su consistencia.
Consejos Adicionales para Mantenerlas Frescas
- No laves las frutillas hasta que vayas a consumirlas: La humedad extra puede promover el crecimiento de moho.
- Usá papel absorbente: Colocá una capa en el fondo del recipiente para absorber la humedad sobrante.
- Espacio suficiente: No amontones las frutillas; dejalas con espacio para que el aire circule alrededor de ellas.
Con estos simples consejos, podés disfrutar de frutillas frescas y jugosas por más tiempo, evitando el desperdicio y disfrutando de su sabor al máximo.
¡Animate a probar estos trucos en casa!