Este postre combina una crema tipo cheesecake bien suave con capas de galletas que se hidratan y quedan tiernas.
Entre cada capa aparece una salsa de cerezas que aporta acidez y mucho sabor.

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Después de reposar en la heladera se corta firme, con capas definidas y una textura cremosa irresistible.
Ingredientes
Para la crema cheesecake
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400 g de queso crema
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250 ml de crema de leche bien fría
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120 g de azúcar impalpable
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1 cdita de esencia de vainilla
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1 cda de jugo de limón
Para las capas
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200 a 250 g de galletas dulces tipo cracker o galletas de vainilla
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200 ml de leche (para humedecer apenas las galletas)
Para la salsa y cobertura de cerezas
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350 g de cerezas (pueden ser frescas o en frasco)
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120 g de azúcar
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120 ml de agua
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1 cda de maicena
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1 cda de jugo de limón
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1 pizca de sal
Preparación
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Colocá las cerezas en una olla junto con el agua y el azúcar. Cociná a fuego medio durante unos minutos hasta que empiecen a soltar jugo y ablandarse.
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Disolvé la maicena en una cucharada de agua fría y agregala a la olla. Cociná revolviendo hasta que la salsa espese y quede brillante. Sumá el jugo de limón y la pizca de sal. Dejála enfriar completamente.
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En un bowl grande colocá el queso crema, el azúcar impalpable, la vainilla y el jugo de limón. Batí hasta obtener una mezcla lisa y cremosa.
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En otro recipiente batí la crema de leche hasta que quede semi montada, con textura firme pero suave.
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Incorporá la crema batida al queso crema con movimientos envolventes hasta lograr una crema liviana y homogénea.
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Mojá rápidamente las galletas en leche, solo un segundo para que no se rompan.
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En un molde rectangular o cuadrado armá la primera capa de galletas cubriendo toda la base.
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Distribuí una capa de crema cheesecake encima de las galletas y alisá con espátula.
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Agregá un poco de salsa de cereza sobre la crema.
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Repetí el proceso formando varias capas: galletas, crema y salsa.
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Terminá con una capa generosa de salsa de cerezas y algunas cerezas enteras por encima.
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Cubrí el molde y llevá a la heladera al menos 6 horas, idealmente toda la noche, para que las galletas se ablanden y las capas se integren.
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Cortá en porciones cuadradas usando un cuchillo bien afilado para que se vean bien definidas las capas.
Tips y consejos:
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Si querés un sabor más intenso, podés mezclar un poco de la salsa de cereza dentro de la crema.
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Las galletas deben humedecerse muy rápido para que no se desarmen.
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Este postre mejora mucho después de varias horas de frío porque las capas se integran mejor.
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También podés usar frutillas o frutos rojos si no conseguís cerezas.
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Para un corte más prolijo, enfriá el postre toda la noche.
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Servirlo bien frío hace que la textura tipo cheesecake se sienta más firme y cremosa.
Es un postre fácil, vistoso y muy fresco, ideal para preparar con anticipación.
Cada porción tiene capas suaves, galletas tiernas y una cobertura de cerezas que lo vuelve irresistible.