Una receta cremosa, dorada y muy sabrosa, ideal para servir como entrada, acompañamiento o comida rápida.
La humita queda suave y bien húmeda dentro de la masa, mientras que el queso gratinado aporta ese toque irresistible por encima. Son fáciles de preparar y perfectas para comer recién salidas del horno.

Te recomendamos: Berenjena a la parmesana bien gratinada y con mucho queso
Ingredientes
- 12 tapas de empanada para horno
- 2 tazas de choclo desgranado
- 1 cebolla
- 1/2 morrón rojo
- 1 cebolla de verdeo
- 2 cucharadas de manteca o aceite
- 150 ml de leche
- 1 cucharada de maicena
- 100 g de queso cremoso
- 100 g de queso rallado o mozzarella
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
- Pimentón dulce a gusto
Preparación
- Picá bien chiquita la cebolla, el morrón y la cebolla de verdeo.
- En una sartén, derretí la manteca o calentá el aceite y salteá la cebolla con el morrón hasta que estén tiernos.
- Agregá la cebolla de verdeo y cociná un minuto más, solo para que largue aroma sin perder frescura.
- Procesá o pisá apenas una parte del choclo y dejá otra parte entera. Esto ayuda a que el relleno tenga textura de humita, pero sin quedar completamente liso.
- Sumá el choclo a la sartén y mezclá bien con las verduras.
- Disolvé la maicena en la leche fría y agregala a la preparación. Cociná a fuego medio, revolviendo, hasta que espese y quede cremosa.
- Condimentá con sal, pimienta, nuez moscada y pimentón dulce.
- Apagá el fuego, agregá el queso cremoso en cubitos y mezclá hasta que se funda parcialmente. Dejá enfriar el relleno antes de armar.
- Colocá las tapas de empanada en moldes para muffins o flaneras, presionando suavemente para formar canastitas.
- Rellená cada canastita con la humita, sin llegar hasta el borde.
- Agregá por encima un poco de queso rallado o mozzarella para que gratine.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que la masa esté dorada y el queso de arriba se vea fundido y apenas tostado.
- Retirá del horno, dejá reposar unos minutos y serví calientes.
Consejos:
- Para que la humita tenga buena textura, conviene procesar solo una parte del choclo y dejar algunos granos enteros. Si procesás todo, el relleno puede quedar demasiado liso; si no procesás nada, pierde esa cremosidad típica.
- La maicena debe disolverse siempre en leche fría antes de agregarla a la sartén. Si la ponés directamente sobre la preparación caliente, se forman grumos difíciles de integrar.
- Es importante dejar enfriar el relleno antes de armar las canastitas. Si lo colocás caliente, puede ablandar la masa y hacer que pierda forma durante el horneado.
- Los moldes para muffins ayudan a que las canastitas queden parejas, con bordes altos y buena capacidad de relleno. También podés usar flaneras chicas si no tenés molde de muffins.
- No llenes las canastitas hasta arriba, porque el relleno puede burbujear durante la cocción y desbordarse.
- El queso de arriba debe ser uno que funda bien, como mozzarella o queso cremoso firme. Si usás solo queso rallado duro, va a dorar, pero no va a quedar tan cremoso.
- El morrón y la cebolla aportan sabor, pero tienen que cocinarse bien antes de sumar el choclo. Si quedan crudos, se notan demasiado en el relleno.
- La nuez moscada combina muy bien con preparaciones cremosas, pero conviene usar poca cantidad para que no tape el sabor del choclo.
- Si querés una humita más intensa, podés sumar una cucharada de queso rallado dentro del relleno, además del queso que va por encima.
- Para recalentar, lo mejor es usar horno o freidora de aire unos minutos. El microondas calienta rápido, pero puede dejar la masa blanda.
- Si querés prepararlas con anticipación, armá las canastitas y guardalas en la heladera sin hornear. Hornealas recién antes de servir para que la masa quede dorada y firme.
- También podés hacerlas más chicas con tapas de copetín para una picada o una mesa de cumpleaños.
Quedan cremosas por dentro, doradas por fuera y con ese sabor casero que siempre funciona.
Una forma práctica y tentadora de servir humita en porciones individuales.