Este budín cítrico es una de esas recetas simples que funcionan siempre y que se vuelven un clásico para desayunos o meriendas.
Tiene una miga suave, un sabor equilibrado entre lo dulce y lo fresco, y un aroma que se siente apenas sale del horno.

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Es ideal para acompañar el mate, el café o para tener listo durante la semana sin que se seque.
Ingredientes
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100 g de manteca
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180 g de azúcar
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2 huevos
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1 cucharadita de esencia de vainilla
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Ralladura de 1 naranja
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Ralladura de 1 limón
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Jugo de ½ limón
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300 g de harina leudante
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200 ml de leche
Preparación
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Retirar la manteca de la heladera con anticipación para que esté blanda. Colocarla en un bol junto con el azúcar y batir hasta obtener una mezcla cremosa y más clara.
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Agregar los huevos de a uno, batiendo bien después de cada incorporación para que se integren correctamente.
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Incorporar la esencia de vainilla, la ralladura de naranja, la ralladura de limón y el jugo de medio limón. Mezclar hasta que todo quede bien distribuido.
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Agregar la harina leudante en dos o tres partes, intercalando con la leche, mezclando suavemente con espátula o cuchara para no perder aire en la preparación.
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Continuar mezclando hasta obtener una masa homogénea, sin grumos y de textura cremosa.
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Volcar la preparación en un molde para budín previamente enmantecado y enharinado.
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Llevar a horno precalentado a 170 °C y cocinar durante aproximadamente 45 a 55 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga seco.
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Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
Tips y consejos:
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Batir bien la manteca con el azúcar es clave para lograr un budín más esponjoso.
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Usar cítricos frescos mejora notablemente el aroma y el sabor final.
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Si el budín se dora demasiado rápido, se puede cubrir con papel aluminio los últimos minutos de cocción.
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Una vez frío, se puede espolvorear con azúcar impalpable o agregar un glaseado simple de limón.
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Este budín se conserva muy bien por varios días bien envuelto y suele quedar aún más húmedo al día siguiente.
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También se puede freezar en porciones para tener siempre algo listo para acompañar una infusión.
Este budín cítrico casero es una receta rendidora, fácil de preparar y perfecta para cualquier momento del día.
Con ingredientes simples y un paso a paso claro, se logra una preparación equilibrada, aromática y con una textura que invita a repetir una rodaja más.