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Bollitos dulces en forma de nudo: crocantes por fuera y tiernos por dentro

Estos bollos dulces llaman la atención apenas los ves y no necesitan relleno para ser irresistibles.

Tienen capas finas, una miga aireada y un dorado parejo que los hace ideales para acompañar el mate, el café o una merienda especial.

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Aunque parecen de panadería, se pueden hacer en casa con paciencia y buenos pliegues.

Ingredientes

  • Harina 0000: 500 g

  • Azúcar: 80 g

  • Levadura seca: 10 g

  • Leche tibia: 240 ml

  • Huevo: 1

  • Manteca blanda: 50 g

  • Sal: 1 cucharadita

  • Manteca fría para laminar: 180 g

  • Azúcar extra para espolvorear

Preparación

  1. En un bol grande colocá la harina, el azúcar y la sal, mezclando bien. Agregá la levadura y revolvé nuevamente.

  2. Incorporá el huevo y la leche tibia de a poco, mezclando hasta formar una masa. Amasá unos minutos hasta que esté homogénea.

  3. Sumá la manteca blanda y seguí amasando hasta obtener una masa suave y lisa. Tapá y dejá descansar hasta que duplique su volumen.

  4. Estirá la masa en forma rectangular y distribuí la manteca fría en láminas finas sobre dos tercios de la superficie.

  5. Realizá pliegues simples, como si doblaras una carta, y llevá a la heladera 20 minutos. Repetí el estirado y el plegado dos veces más, siempre respetando el frío entre cada vuelta.

  6. Una vez lista la masa laminada, estirala en un rectángulo grande y cortá tiras largas y finas.

  7. Tomá cada tira, girala suavemente sobre sí misma y luego enrollala formando un nudo, escondiendo las puntas por debajo.

  8. Colocá los bollos en una placa con papel manteca, dejando espacio entre ellos. Tapá y dejá levar hasta que estén bien inflados.

  9. Espolvoreá con azúcar y llevá a horno precalentado a 180 °C durante 18 a 22 minutos, hasta que estén bien dorados.

  10. Retirá y dejá enfriar apenas antes de servir.

Consejos:

  • La manteca para laminar debe estar fría pero flexible, para que se formen capas definidas sin romper la masa.

  • Si la masa se calienta durante el armado, llevála unos minutos a la heladera antes de seguir.

  • Para un toque extra, podés mezclar el azúcar con un poco de ralladura de limón o naranja.

  • Al salir del horno, también quedan increíbles con un almíbar liviano pincelado en caliente.

  • No apures los tiempos de levado: eso es clave para que queden livianos y bien hojaldrados.

Estos bollos dulces son una de esas preparaciones que parecen complicadas, pero con orden y paciencia salen espectaculares.

Ideales para lucirse sin necesidad de rellenos ni decoraciones exageradas.

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