Estos alfajores tienen una textura bien rústica y húmeda, con una masa de avena y cacao que no queda seca y un relleno generoso que se nota a simple vista.
Son ideales para una merienda casera, fáciles de preparar y con un resultado que queda firme pero tierno, tal como se ve en la imagen.

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Ingredientes
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125 g de avena en hojuelas (podés procesarla apenas si querés una textura más pareja)
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100 g de harina integral
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80 g de azúcar rubia (o edulcorante en proporción equivalente)
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25 g de cacao amargo
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60 cc de aceite de coco derretido
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1 huevo
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1 cucharadita de polvo de hornear
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Un chorrito de esencia de vainilla
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Dulce de leche para rellenar
Preparación
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Precalentar el horno a temperatura media (180 °C) y preparar una placa con papel manteca o ligeramente aceitada.
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En un bowl grande, colocar la avena, la harina integral, el cacao amargo, el azúcar rubia y el polvo de hornear. Mezclar bien para que los ingredientes secos queden bien integrados.
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Agregar el huevo, el aceite de coco ya derretido pero tibio y la esencia de vainilla.
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Mezclar primero con cuchara y luego con las manos hasta formar una masa homogénea. Debe quedar húmeda y maleable, no seca. Si la notás muy dura, podés sumar una cucharada de agua o leche.
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Tomar porciones de masa y formar bolitas del tamaño deseado. Colocarlas sobre la placa y aplastarlas suavemente con la palma de la mano para dar forma de tapitas.
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Si preferís un acabado más prolijo, podés estirar la masa y cortar discos con un cortante.
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Llevar al horno y cocinar durante unos 10 minutos aproximadamente. Las tapitas deben verse firmes, pero no secas; al salir del horno se endurecen un poco más al enfriar.
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Retirar del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla o la misma placa. Este paso es clave para que no se rompan al armarlos.
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Una vez frías, tomar una tapita, colocar una buena cantidad de dulce de leche y cubrir con otra tapita, presionando apenas para que el relleno se distribuya.
Tips y consejos:
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No las cocines de más: si se doran demasiado, pierden la textura tierna.
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El relleno puede ser abundante, como se ve en la imagen, ya que la masa es firme y lo soporta bien.
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Se conservan muy bien en un recipiente hermético durante varios días.
Estos alfajores de avena y cacao quedan intensos, bien armados y con un relleno protagonista, ideales para quienes buscan algo casero y diferente.