Esta bebida es ideal para los días de calor, reuniones familiares o simplemente para tener en la heladera y disfrutar bien fría.
Tiene una textura suave, sabor tropical equilibrado y ese punto cremoso que la vuelve irresistible sin ser pesada.

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Se prepara en pocos pasos y rinde bastante.
Ingredientes
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2 tazas de piña natural cortada en cubos
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1 lata de leche evaporada (400 ml)
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1 lata de leche condensada (400 g)
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1 lata de crema de coco (400 ml)
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2,5 litros de agua bien fría
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Hielo en cubos, cantidad necesaria
Preparación
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Colocar la piña cortada en cubos en la licuadora junto con 1 taza de agua. Licuar hasta obtener una preparación bien fina y sin trozos grandes.
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Para un consumo inmediato, se puede usar la piña fresca licuada directamente. Si la bebida se va a guardar por varias horas o de un día para el otro, conviene hervir previamente la piña con esa taza de agua durante 3 a 5 minutos. Luego apagar el fuego y dejar enfriar completamente antes de continuar.
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Una vez fría la piña licuada, colarla si se desea una textura más suave y pareja. Este paso es opcional, pero ayuda a lograr un resultado más cremoso y parejo.
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En una jarra grande o recipiente amplio, colocar la piña procesada, la leche evaporada, la leche condensada y la crema de coco.
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Agregar el resto del agua fría hasta completar los 2,5 litros totales. Mezclar muy bien con cuchara larga o batidor hasta integrar todos los ingredientes.
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Probar la preparación y ajustar si es necesario: si queda muy espesa, agregar un poco más de agua; si se desea más dulce, sumar un pequeño chorrito extra de leche condensada.
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Llevar a la heladera por al menos 1 hora para que esté bien fría o servir en el momento con abundante hielo en los vasos.
Tips y consejos:
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Hervir la piña cuando se va a guardar la bebida evita que el sabor se vuelva amargo con el paso de las horas.
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La crema de coco debe estar bien mezclada antes de usar, ya que suele separarse en la lata.
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Para una versión aún más refrescante, se pueden congelar cubitos de la misma bebida y usarlos como hielo.
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Si se busca una textura más liviana, se puede reducir un poco la cantidad de crema de coco y compensar con más agua.
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Esta preparación se conserva bien en la heladera hasta 24 horas, siempre bien tapada.
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Antes de servir, conviene mezclar nuevamente ya que puede asentarse un poco.
Refrescante, cremosa y con un sabor tropical bien marcado, esta agua fresca es perfecta para compartir y sorprender.
Se hace fácil, rinde mucho y es una de esas recetas que siempre te piden volver a preparar.