Es una cena liviana y completa, con relleno sabroso y una cobertura de queso que termina de darle ese toque tentador.
En sartén quedan bárbaros porque se cocinan parejo, sin resecarse, y se resuelven sin prender el horno.

Te recomendamos: Pastel de papa en sartén, fácil y bien rendidor
Si los hacés con zapallitos redondos, además quedan muy lindos para servir.
Ingredientes
-
4 zapallitos redondos medianos
-
300 g de carne picada (vacuna o mezcla)
-
1 cebolla chica
-
2 dientes de ajo
-
1 tomate grande (o 1 taza de tomate cubeteado)
-
2 cucharadas de puré de tomate (opcional, para más salsa)
-
150 g de queso en hebras (mozzarella o similar)
-
2 cucharadas de aceite
-
1/2 taza de agua o caldo
-
Sal y pimienta, a gusto
-
Orégano o perejil, a gusto
Preparación
-
Lavá los zapallitos y cortales una “tapita” fina. Con una cuchara, ahuecá el centro con cuidado, dejando pared de 1 cm aprox. Picá la pulpa que sacaste y reservá.
-
Calentá una sartén amplia con el aceite a fuego medio. Rehogá la cebolla picada hasta que esté transparente. Sumá el ajo picado y cociná unos segundos.
-
Agregá la carne picada, salpimentá y cociná desgranando hasta que cambie de color y se dore un poco.
-
Incorporá el tomate picado (y el puré de tomate si lo usás) junto con la pulpa del zapallito picada. Sumá orégano o perejil. Cociná 5–7 minutos, hasta que se arme un relleno jugoso pero no líquido. Probá y ajustá condimentos.
-
Rellená los zapallitos con esa mezcla, presionando apenas para que queden bien cargados.
-
En la misma sartén (o en otra amplia), acomodá los zapallitos rellenos. Agregá la 1/2 taza de agua o caldo al fondo, tapá y cociná a fuego bajo 15–20 minutos, hasta que el zapallito esté tierno.
-
Destapá, colocá queso en hebras arriba de cada zapallito y tapá de nuevo 2–4 minutos, hasta que el queso se derrita bien. Si querés un dorado más marcado, podés dejar destapado el último minuto (fuego bajo) para que tome color sin pasarse.
-
Servilos calientes, con un poco del juguito de cocción por arriba.
Tips y consejos:
-
Elegí zapallitos parejos y de tamaño similar para que se cocinen al mismo tiempo.
-
No ahueques demasiado: si la pared queda muy fina, se puede abrir durante la cocción.
-
Si querés una versión más liviana, podés usar carne magra o mezclar carne con parte de verduritas picadas (zanahoria, morrón).
-
El líquido en el fondo es importante para que se cocinen al vapor y no se peguen; no hace falta mucho, solo para generar humedad.
-
Si te gusta más “tipo gratinado”, agregá un poco más de queso y dejalos un toque destapados al final, siempre a fuego bajo.
Quedan súper rendidores y se adaptan fácil a lo que tengas en casa.
Además, al ser en sartén, es de esas cenas que se hacen rápido y se disfrutan sin complicaciones.