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Cómo hacer Zanahorias Asadas con Limón y Miel, Queso y Pistachos

Estas zanahorias asadas son una opción simple pero muy sabrosa, ideal para acompañar carnes, sumar a una mesa vegetariana o servir como plato principal liviano.

La combinación de lo dulce, lo ácido y lo salado logra un equilibrio que sorprende desde el primer bocado.

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Además, se preparan con pocos ingredientes y en muy poco tiempo.

Ingredientes

  • 800 g de zanahorias (preferentemente medianas y parejas)

  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  • 1 cucharada de miel

  • Ralladura fina de 1 limón

  • Jugo de ½ limón

  • Sal y pimienta negra a gusto

  • 80 g de queso desgranado (puede ser queso tipo feta o similar)

  • 3 cucharadas de pistachos pelados y picados

  • Hierbas secas a gusto (tomillo, romero o provenzal)

Preparación

  1. Lavá bien las zanahorias y, si son tiernas, podés dejarlas con cáscara. Si son más grandes, pelalas y cortalas a lo largo para que todas tengan un tamaño similar y se cocinen de manera pareja.

  2. Colocá las zanahorias en un bol amplio y agregá el aceite de oliva, la miel, la ralladura de limón y el jugo. Salpimentá a gusto y sumá las hierbas secas que prefieras. Mezclá bien para que queden todas bien impregnadas.

  3. Distribuí las zanahorias en una fuente para horno o sartén apta para horno, procurando que queden en una sola capa. Esto ayuda a que se doren en lugar de hervirse.

  4. Llevá a horno precalentado a 200 °C durante unos 25 a 30 minutos. A mitad de cocción, dales vuelta para que se doren de ambos lados y se caramelicen levemente con la miel.

  5. Cuando estén tiernas por dentro y bien doradas por fuera, retiralas del horno. Todavía calientes, desgranales el queso por encima para que se ablande apenas con el calor.

  6. Terminá el plato espolvoreando los pistachos picados y, si querés, un toque extra de ralladura de limón para reforzar la frescura.

Tips y consejos:

  • Si te gustan más doradas, podés subir el horno a 220 °C los últimos 5 minutos, vigilando que no se quemen.

  • Para una versión más intensa, agregá una pizca de pimienta rosa o ají molido suave.

  • Podés reemplazar los pistachos por nueces o almendras picadas, manteniendo el contraste crocante.

  • Esta receta también queda muy bien con zanahorias baby, reduciendo apenas el tiempo de cocción.

  • Si querés un plato más completo, acompañalas con un poco de yogur natural o una salsa de limón y aceite de oliva.

Estas zanahorias asadas son una prueba de que con ingredientes simples se pueden lograr platos llenos de sabor, color y textura.

Ideales para sumar variedad y frescura a cualquier comida.

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