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Wok de arroz frito con huevo, verduras y salsa de soja

Una receta rápida, sabrosa y muy rendidora, ideal para resolver una cena con lo que tenés a mano.

El secreto está en saltear bien fuerte para lograr ese sabor típico y en usar arroz ya frío para que quede suelto.

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Con pocos ingredientes se consigue un plato completo y lleno de textura.

Ingredientes

  • 2 tazas de arroz blanco cocido (frío, de heladera)
  • 2 huevos
  • 1 zanahoria
  • ½ taza de arvejas
  • 2 cebollas de verdeo
  • 2 a 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de aceite

Preparación

  1. Cociná el arroz previamente y dejalo enfriar completamente en la heladera. Este paso es clave para que no se apelmace al saltearlo.
  2. Pelá la zanahoria y cortala en cubos pequeños. Cortá también la cebolla de verdeo en rodajas, separando la parte blanca de la verde.
  3. Calentá un wok o sartén grande a fuego alto y agregá el aceite.
  4. Incorporá primero la parte blanca de la cebolla de verdeo junto con la zanahoria y salteá unos minutos hasta que empiecen a ablandarse.
  5. Sumá las arvejas y continuá salteando, manteniendo siempre el fuego alto para que todo se cocine rápido y conserve textura.
  6. Corré las verduras hacia un lado del wok y agregá los huevos del otro lado. Revolvelos ahí mismo hasta que estén cocidos pero húmedos.
  7. Integrá los huevos con las verduras y agregá el arroz frío, separándolo con una cuchara para que no queden bloques.
  8. Salteá todo junto, mezclando constantemente para que el arroz se impregne de los sabores.
  9. Agregá la salsa de soja y continuá salteando unos minutos más hasta que el arroz tome color y se caliente bien.
  10. Incorporá la parte verde de la cebolla de verdeo al final para darle frescura.
  11. Serví caliente, directamente del wok o en un bowl.

Tips y consejos:

  • Usar arroz frío es fundamental para lograr una textura suelta y no pastosa.
  • Cortar las verduras chicas ayuda a que se cocinen rápido y queden bien integradas.
  • El fuego alto es clave para lograr ese sabor típico del wok.
  • No agregues demasiada soja de golpe, es mejor ajustar al final.
  • Podés mover el wok constantemente para que no se pegue y se cocine parejo.
  • El huevo no debe quedar seco, así mantiene mejor textura en el plato final.

Un plato simple pero con mucho sabor, perfecto para una comida rápida que no falla.

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