Una combinación clásica que nunca falla, con pan crocante, albóndigas bien sabrosas y mucho queso fundido.
El contraste entre la salsa caliente y el interior tierno lo convierte en un plato bien contundente.

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Ideal para una comida completa que sorprende por su sabor y textura.
Ingredientes
Para las albóndigas
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500 g de carne picada
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1 huevo
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2 cucharadas de pan rallado
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2 dientes de ajo picados
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2 cucharadas de perejil picado
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Sal y pimienta a gusto
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1 cucharadita de orégano
Para la salsa
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400 g de tomate triturado
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1 diente de ajo
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1 cucharada de aceite
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Sal, pimienta y orégano a gusto
Para armar
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2 panes tipo baguette o similar
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200 g de queso mozzarella
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Aceite de oliva (opcional)
Preparación
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En un bowl mezclar la carne picada con el huevo, el pan rallado, el ajo, el perejil, la sal, la pimienta y el orégano hasta integrar bien todos los ingredientes.
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Formar albóndigas medianas, tratando de que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
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En una sartén con un poco de aceite, dorar las albóndigas por todos sus lados hasta que estén bien selladas por fuera.
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En otra sartén o en la misma, agregar el aceite, el ajo picado y luego el tomate triturado. Condimentar con sal, pimienta y orégano, y cocinar unos minutos.
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Incorporar las albóndigas a la salsa y cocinar a fuego medio durante 15 a 20 minutos, hasta que estén bien cocidas y jugosas.
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Cortar los panes a lo largo sin separarlos completamente y tostarlos ligeramente para que queden crocantes por fuera.
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Colocar una base de queso dentro del pan, agregar las albóndigas con bastante salsa y cubrir con más queso por encima.
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Llevar al horno o a una sartén tapada unos minutos hasta que el queso se derrita por completo y quede bien fundido.
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Retirar y servir caliente para que el queso mantenga esa textura elástica y cremosa.
Consejos:
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No hacer las albóndigas demasiado grandes para que se cocinen bien por dentro.
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Sellarlas primero ayuda a mantener los jugos en el interior.
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Usar un buen queso que funda bien es clave para lograr esa textura cremosa.
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El pan tostado evita que se humedezca demasiado con la salsa.
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Se puede agregar un toque de aceite de oliva al final para potenciar el sabor.
Un plato bien completo, con mucho sabor y perfecto para disfrutar bien caliente.