Estas rodajas quedan con un sabor bien marcado y una textura liviana, sin ese gusto fuerte que a veces tira para atrás.
La base especiada se cocina pareja y arriba se arma un gratinado cremoso que se dora y se agarra a la berenjena.

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Es una forma simple de convertirlas en algo que realmente dan ganas de comer.
Ingredientes
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2 berenjenas grandes
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Sal gruesa (cantidad necesaria)
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2 a 3 cucharadas de aceite (oliva o girasol)
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1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
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1 cucharadita de orégano o provenzal
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Pimienta negra a gusto
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Ají molido a gusto (opcional)
Para el gratinado
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200 g de yogur griego
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1 diente de ajo (rallado o bien picado)
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2 cucharadas de perejil fresco picado
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3 a 4 cucharadas de queso rallado (reggianito/sardo o similar)
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Sal a gusto
Preparación
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Lavá las berenjenas y cortalas en rodajas de 1 a 1,5 cm.
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Ponelas en un colador o fuente, espolvorealas con sal gruesa y dejalas reposar 30 a 45 minutos para que larguen líquido.
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Enjuagalas rápido para sacar el exceso de sal y secá muy bien cada rodaja con papel de cocina.
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Pasalas a un bowl, agregá el aceite, el pimentón, el orégano, pimienta y, si querés, ají molido. Mezclá con las manos para que el condimento quede bien repartido.
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Acomodalas en una placa con papel manteca, separadas entre sí.
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En un bowl mezclá el yogur griego con el ajo, el perejil, el queso rallado y sal. Tiene que quedar una crema espesa, no líquida.
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Repartí esa crema sobre algunas rodajas (o sobre todas, si preferís), como una capa pareja.
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Llevá a horno fuerte (200°C) por 25 a 35 minutos, hasta que la berenjena esté tierna y el queso de arriba quede dorado. Si querés más gratinado, los últimos 2 a 3 minutos podés usar el grill y mirar de cerca para que no se pase.
Tips y consejos:
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Secarlas bien después del reposo es clave para que doren y no queden aguadas.
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Si el yogur está muy suelto, escurrilo 10 minutos en un colador fino para que el gratinado no se corra.
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Para un dorado más marcado, sumá una cucharada extra de queso rallado encima de la crema antes de hornear.
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No amontones las rodajas en la placa: si están apretadas, largan vapor y quedan blandas.
Quedan especiadas, tiernas y con ese gratinado cremoso arriba que hace toda la diferencia.