Las aceitunas toreadas son una opción sabrosa, rápida y con muchísimo carácter.
Combinan lo mejor del picante suave, el toque ácido del limón y la profundidad de las salsas oscuras que envuelven todo con un brillo irresistible.

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Esta preparación es ideal para acompañar picadas, quesos, panes calentitos o simplemente disfrutar sola.
La clave está en lograr un dorado intenso en los jalapeños y la cebolla para aportar aroma y potenciar el sabor final.
Su textura es jugosa, con aceitunas firmes y bañadas por una mezcla especiada que se impregna en cada bocado.
Ingredientes
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3 cucharadas de aceite de oliva
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4 jalapeños (o cualquier picante a gusto) en rodajas finas
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½ cebolla morada cortada en julianas
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1 cucharadita de ajo picado
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Jugo de 8 limones
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2 cucharadas de salsa inglesa
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7 cucharadas de salsa de soja
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1 cucharada de miel
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1 paquete de aceitunas verdes grandes
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Cilantro picado a gusto
Preparación
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Calentar el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego fuerte. Cuando esté bien caliente, sumar los jalapeños en rodajas junto con la cebolla morada. Saltear con movimientos rápidos hasta que los jalapeños tomen un tono ligeramente dorado y la cebolla quede tierna sin desarmarse.
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Incorporar el ajo picado y cocinar apenas unos segundos, lo justo para que suelte aroma sin llegar a quemarse.
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Agregar las aceitunas verdes enteras directamente a la sartén. Mezclar bien para que se impregnen del aceite y tomen algo de color. Cocinar unos minutos para que absorban parte del sabor del dorado.
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En un bowl grande preparar la mezcla líquida combinando el jugo de limón, la salsa de soja, la salsa inglesa y la miel. Mezclar hasta que quede una salsa homogénea de color oscuro y consistencia ligeramente espesa.
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Volcar el contenido caliente de la sartén dentro del bowl. Mezclar todo con suavidad para que las aceitunas, la cebolla y los jalapeños se bañen por completo en la mezcla. Dejar reposar algunos minutos para que el sabor se concentre y se integren los aromas.
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Servir la preparación con la salsa resultante para mantener la textura jugosa y brillante. Finalizar con cilantro picado, que aporta frescura sin opacar los sabores intensos principales.
Tips y consejos:
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Si preferís un picante más suave, podés retirar algunas semillas de los jalapeños antes de cortarlos.
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Para un toque más ácido, aumentar ligeramente el jugo de limón.
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Si la mezcla queda muy intensa, podés equilibrarla con un chorrito extra de miel.
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Ideal para servir tibias o frías, según la ocasión.
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Se conservan muy bien en heladera durante un par de días, siempre dentro de su propia salsa.
Listas para disfrutar con pan tostado, quesos o como una picada diferente.