Esta quiche queda bien alta y cremosa, con masa crocante, un relleno suave tipo flan salado y panceta repartida en cubitos.
La superficie sale dorada y manchadita, con ese gratinado parejo que se logra cuando la crema y los huevos se cocinan lento.

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Es una receta simple, sin vueltas, ideal para cortar prolijo y servir tibia.
Ingredientes
Para la masa
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250 g de harina 0000
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120 g de manteca fría
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1 huevo
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1 pizca de sal
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2 a 4 cucharadas de agua fría (si hace falta)
Para el relleno
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200 g de panceta en cubitos
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4 huevos
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250 ml de crema de leche
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200 ml de leche
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120 g de queso rallado (parmesano o reggianito, para dorar y dar sabor)
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Sal y pimienta
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Nuez moscada (opcional, un toque)
Preparación
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Prendé el horno a 180 °C y prepará una tartera alta (24 cm), mejor si es desmontable.
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Para la masa, mezclá harina y sal. Sumá la manteca fría en cubitos y arená con los dedos hasta que quede como migas.
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Agregá el huevo y uní sin amasar de más. Si está muy seca, sumá apenas agua fría hasta que se junte.
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Estirá la masa y forrá base y bordes. Pinchá el fondo con tenedor. Llevá a la heladera 15 minutos.
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Horneá la masa 10 minutos para que tome cuerpo. Sacala y reservá.
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En una sartén, dorá la panceta a fuego medio hasta que largue su grasa y quede apenas crocante. Retirá y escurrí.
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En un bowl, batí los huevos. Sumá crema, leche, sal, pimienta y, si querés, un toque mínimo de nuez moscada.
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Agregá el queso rallado y mezclá.
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Repartí la panceta sobre la base prehorneada y volcá la mezcla de huevos y crema.
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Llevá al horno 35 a 45 minutos, hasta que el centro quede firme pero con un leve temblor (enfría y termina de asentarse). La superficie tiene que quedar bien dorada.
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Dejá reposar 10 a 15 minutos antes de cortar para que salga prolija.
Tips y consejos:
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Dorar la panceta antes evita que largue exceso de grasa dentro del relleno.
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El reposo final ayuda a que el relleno quede firme y no se desarme al cortar.
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Si ves que se dora demasiado rápido arriba, bajá apenas el horno o cubrí suave con aluminio los últimos minutos.
Queda cremosa, con masa crocante y panceta bien repartida, perfecta para servir tibia o a temperatura ambiente.