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Recetas con Pollo

Pollo, patatas y zanahorias ¡La combinación que nunca falla!

Esta receta es ideal para resolver una comida casera sin complicarse y con ingredientes de todos los días.

El pollo queda jugoso, las papas aportan suavidad y la cebolla suma sabor y humedad.

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Todo se cocina en sartén y el resultado sorprende por lo rico y rendidor.

Ingredientes

  • 1 pechuga de pollo (aproximadamente 300 g)

  • 1 papa mediana

  • 1 cebolla chica

  • 1 huevo

  • 1 cucharadita de sal

  • 1 cucharadita de pimienta negra

  • Aceite de oliva o aceite común, cantidad necesaria

  • Perejil o cilantro picado, a gusto

Preparación

  1. Comenzá cortando la pechuga de pollo en tiras. Luego, picá esas tiras en trozos bien pequeños. La idea es que el pollo quede casi como carne picada para que se cocine de manera pareja.

  2. Una vez picado, podés darle unos golpecitos con el cuchillo o un mazo de cocina. Esto ayuda a romper un poco más las fibras y lograr una textura más tierna en el resultado final.

  3. Colocá el pollo picado en un bowl amplio. Rallá la papa con rallador fino y agregala directamente al pollo.

  4. Rallá también la cebolla y sumala a la mezcla. No es necesario escurrirla del todo, ya que su jugo aporta humedad y evita que los pastelitos queden secos.

  5. Agregá el huevo entero. Este ingrediente es clave porque va a ayudar a unir todos los componentes y dar estructura a la preparación.

  6. Mezclá bien con cuchara o con las manos hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados. La mezcla debe verse húmeda y homogénea.

  7. Condimentá con la sal y la pimienta negra. Volvé a mezclar para que el condimento se distribuya de manera pareja en toda la preparación.

  8. Calentá una sartén amplia a fuego medio y agregá un chorrito generoso de aceite. Dejá que el aceite se caliente bien antes de cocinar.

  9. Con una cuchara grande, tomá porciones de la mezcla y volcá sobre la sartén caliente, dándoles forma de pastelitos o medallones. Podés hacerlos del tamaño que prefieras.

  10. Cociná sin moverlos durante los primeros minutos para que se doren bien de un lado y mantengan la forma.

  11. Cuando estén dorados en la base, dales vuelta con cuidado usando una espátula. Presionalos apenas para ayudar a sellar y lograr una cocción pareja.

  12. Continuá la cocción hasta que estén bien dorados por ambos lados y completamente cocidos en el interior. El pollo debe quedar bien hecho y jugoso.

  13. Retiralos de la sartén y colocalos sobre papel absorbente si querés quitar el exceso de aceite.

  14. Antes de servir, espolvoreá con perejil o cilantro picado para darles un toque fresco y aromático.

Consejos:

  • Picar bien chico el pollo es clave para que los pastelitos queden tiernos.

  • Si la mezcla queda demasiado líquida, podés sumar una cucharada chica de harina o pan rallado.

  • Cociná a fuego medio para que se doren sin quemarse y se cocinen bien por dentro.

  • Podés acompañarlos con ensalada, puré o arroz para una comida completa.

  • Funcionan muy bien también fríos o recalentados al día siguiente.

  • Se pueden preparar con anticipación y guardar en la heladera sin problema.

Estos pastelitos de pollo, papa y cebolla son una opción práctica y rendidora para el día a día.

Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, se logra un plato sabroso, jugoso y fácil de adaptar, ideal para sumar al menú semanal sin vueltas.

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