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Recetas con Pollo

Pechugas de pollo al verdeo con salsa cremosa al vino blanco ¡suaves y llenas de sabor!

Este plato combina pechugas de pollo doradas con una salsa cremosa muy aromática hecha con crema, vino blanco y cebolla de verdeo.

El pollo queda jugoso y la salsa aporta una textura suave que lo envuelve todo. Es una receta sencilla pero con un resultado elegante y muy sabroso.

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Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo grandes

  • 1 cucharada de aceite de oliva

  • 1 cucharada de manteca

  • Sal a gusto

  • Pimienta negra a gusto

Para la salsa

  • 1 taza de crema de leche

  • 1/2 taza de vino blanco seco

  • 3 cebollas de verdeo

  • 1 diente de ajo

  • 1/2 taza de caldo de pollo

  • 30 g de queso rallado (opcional, para dar más cuerpo)

  • Sal y pimienta a gusto

Preparación

  1. Cortá las pechugas de pollo en filetes gruesos o dejalas enteras si no son muy grandes. Salpimentá de ambos lados.

  2. Calentá una sartén grande con el aceite de oliva y la manteca a fuego medio.

  3. Colocá las pechugas y cocinalas durante unos minutos por cada lado hasta que queden doradas y bien cocidas.

  4. Retirá el pollo de la sartén y reservá en un plato.

  5. En la misma sartén agregá el ajo picado y la parte blanca de la cebolla de verdeo cortada en rodajas. Cociná unos minutos hasta que se ablanden.

  6. Incorporá el vino blanco y dejá que hierva suavemente durante unos minutos para que se evapore el alcohol.

  7. Agregá el caldo de pollo y la crema de leche. Mezclá bien y cociná a fuego medio hasta que la salsa comience a espesar.

  8. Si querés una salsa más intensa, agregá el queso rallado y mezclá hasta que se derrita.

  9. Volvé a colocar las pechugas en la sartén para que se integren con la salsa.

  10. Cociná un par de minutos más para que el pollo absorba los sabores.

  11. Antes de servir, agregá la parte verde de la cebolla de verdeo picada por encima.

Tips y consejos:

  • El vino blanco aporta aroma y profundidad a la salsa, pero es importante dejarlo reducir un poco antes de agregar la crema.

  • Si la salsa queda muy espesa podés agregar un chorrito extra de caldo.

  • Cortar el pollo en filetes ayuda a que se cocine más rápido y parejo.

  • Este plato combina muy bien con papas, arroz o puré.

  • Para un sabor más intenso podés agregar una pizca de nuez moscada a la salsa.

El resultado es un pollo dorado cubierto con una salsa cremosa muy aromática.

Perfecto para una comida especial o para preparar algo distinto sin demasiada complicación.

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