Este pan dulce de chipa es una versión salada, sin harina de trigo y con una miga bien húmeda y esponjosa.
Se presenta en formato clásico de pan dulce, con una cobertura generosa de queso gratinado que se dora en la superficie.

Te recomendamos: Ni horno ni parrilla: Cómo hacer matambre a la pizza
Es ideal para la mesa navideña, para acompañar una picada o servir como entrada caliente.
Ingredientes
-
500 g de fécula de mandioca
-
3 huevos
-
70 g de manteca a temperatura ambiente
-
100 cc de leche
-
200 g de queso rallado que funda bien (pategrás, mozzarella o mezcla)
-
1 pizca de sal
Para la cobertura
-
80 a 100 g de queso rallado extra
Preparación
-
Colocar la fécula de mandioca en un bowl amplio y hacer un hueco en el centro.
-
Agregar los huevos y la manteca blanda. Mezclar con cuchara o con las manos hasta que empiecen a integrarse los ingredientes.
-
Incorporar el queso rallado y la pizca de sal, mezclando bien para que quede repartido de manera pareja.
-
Sumar la leche de a poco, mezclando constantemente, hasta lograr una masa espesa, húmeda y homogénea. No debe quedar seca ni líquida, sino blanda y algo pegajosa.
-
Enmantecar un molde de pan dulce clásico y volcar la preparación, llenando hasta aproximadamente tres cuartos de su capacidad.
-
Alisar suavemente la superficie con una cuchara apenas humedecida.
-
Cubrir la parte superior con el queso rallado extra, distribuyéndolo de forma pareja para lograr la cobertura gratinada.
-
Llevar a horno precalentado a 170 °C y cocinar durante unos 30 a 35 minutos, hasta que el pan esté bien inflado, dorado por fuera y con el queso de arriba gratinado.
-
Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de desmoldar.
Tips y consejos:
-
El queso de la cobertura es clave para lograr el aspecto dorado y gratinado que se ve en la imagen.
-
No compactar la masa en el molde, así el pan crece mejor y queda más aireado.
-
Si el queso se dora demasiado rápido, se puede cubrir apenas con papel aluminio los últimos minutos.
-
Se puede servir tibio o a temperatura ambiente, mantiene muy bien la textura.
-
Al recalentarlo, hacerlo a fuego bajo o en horno suave para que no se seque.
Este pan dulce de chipa sin gluten queda bien alto, con una base dorada y una superficie de queso gratinado que lo hace irresistible.
Es una opción simple, diferente y perfecta para sumar algo salado a la mesa de las fiestas, tal como se ve en la imagen.