Categorías
Recetas de Comidas

Milhojas de tomate, berenjena y queso bien gratinado

Este milhojas es una opción liviana pero súper sabrosa, ideal para una cena rápida o como acompañamiento distinto.

Combina berenjena tierna, tomate jugoso y queso derretido, con un toque de oliva que realza todo sin cargarlo.

Te recomendamos: Fácil y saludable ¡Bajo en carbohidratos! Está listo en solo 5 minutos y se prepara sin harina! Perfecto para quienes buscan una alternativa deliciosa.

En pocos pasos tenés un plato simple, vistoso y con ese gratinado que siempre suma.

Ingredientes

  • 1 berenjena grande

  • 2 tomates medianos

  • 200 g de queso (mozzarella, pategrás o el que derrita bien)

  • Sal y pimienta a gusto

  • 1 cucharadita de aceite de oliva

  • Opcional: orégano o albahaca para perfumar

Preparación

  1. Lavá la berenjena y los tomates. Cortalos en rodajas finas y parejas. Si la berenjena es grande, podés hacer rodajas de 1 cm aprox. para que mantenga bien la forma.

  2. Si querés una berenjena más suave y sin amargor, poné las rodajas en un colador con un poquito de sal 10 minutos, enjuagá y secá con papel.

  3. Prepará una fuente para horno. Podés pincelar apenas con oliva para que no se pegue.

  4. Armá el milhojas: colocá una rodaja de berenjena, arriba una de tomate y luego una capa de queso. Repetí el orden hasta lograr una torre prolija, terminando con queso en la parte superior para que gratine bien.

  5. Condimentá con sal y pimienta entre capas (sin pasarte, porque el queso ya aporta sal). Sumá el aceite de oliva por encima en forma de hilito.

  6. Llevá a horno medio (180–190 °C) por 25 a 35 minutos, hasta que la berenjena esté tierna y el queso bien dorado. Si querés más gratinado, los últimos 3 a 5 minutos usá grill, controlando para que no se queme.

  7. Dejá reposar 5 minutos antes de servir para que se asiente y no se desarme al cortar.

Tips y consejos:

  • Para que el milhojas quede bien firme, elegí un queso que derrita pero no largue demasiada agua. La mozzarella funciona, pero también va muy bien pategrás o un mix con un toque de reggianito arriba.

  • Si los tomates están muy jugosos, sacales un poco de semillas o elegí tomates firmes para que no humedezcan de más la torre.

  • Sumá orégano, albahaca o un toque de ajo en polvo si querés un sabor más marcado.

  • Queda excelente como plato principal con una ensalada fresca, o como guarnición de carnes, pollo o pescado.

  • Si te sobran, se recalientan mejor en horno o airfryer para recuperar el gratinado.

Un plato simple y rendidor que queda lindo servido, con capas bien marcadas y un queso gratinado que hace que nadie lo deje pasar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *