Una opción simple pero muy rendidora, con una textura crocante por fuera y un interior suave que se desarma en cada bocado.
Es un plato ideal para variar las clásicas milanesas, manteniendo ese sabor casero que siempre funciona.

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Con pocos ingredientes y un buen empanado, el resultado es mucho más interesante de lo que parece.
Ingredientes
- 4 filetes de merluza
- 2 huevos
- 2 dientes de ajo picados
- Perejil picado
- Jugo de 1 limón
- Sal y pimienta
- Harina
- Pan rallado
- Aceite para freír
Para acompañar:
- Papas
- Aceite
- Sal
- Gajos de limón
Preparación
- Si los filetes están congelados, descongelalos completamente y secalos bien con papel para evitar exceso de humedad.
- Colocalos en un recipiente y condimentalos con sal, pimienta, ajo, perejil y jugo de limón.
- Dejalos reposar al menos 15 minutos para que tomen sabor.
- Prepará tres platos: uno con harina, otro con los huevos batidos y otro con pan rallado.
- Pasá cada filete primero por harina, cubriendo bien toda la superficie.
- Luego sumergilo en el huevo, asegurándote de que quede bien impregnado.
- Finalmente, rebozalo con pan rallado presionando ligeramente para que el empanado se adhiera mejor.
- Para un resultado más crocante, podés repetir el paso de huevo y pan rallado.
- Calentá abundante aceite en una sartén amplia.
- Freí las milanesas durante unos minutos de cada lado hasta que estén bien doradas.
- Retiralas y colocalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Para las papas fritas, pelá y cortá las papas en bastones parejos.
- Freílas en aceite caliente hasta que estén doradas y crocantes.
- Retiralas, escurrilas y salalas a gusto.
- Serví las milanesas junto con las papas fritas y unos gajos de limón para sumar frescura.
Tips y consejos:
- Secar bien el pescado antes de empanar es clave para que el rebozado no se despegue.
- El doble empanado hace una gran diferencia en la textura final, logrando una capa más crocante.
- Podés mezclar el pan rallado con un poco de queso rallado para darle más sabor.
- Si querés un toque distinto, agregá ralladura de limón al huevo para intensificar el aroma.
- Freí siempre en aceite bien caliente, pero sin que humee, para evitar que absorban demasiado aceite.
- No pongas muchas milanesas juntas en la sartén, ya que baja la temperatura del aceite.
- Si preferís una versión más liviana, podés hacerlas al horno con un chorrito de aceite por encima.
- Acompañar con una ensalada fresca también es una buena opción para equilibrar el plato.
- Servirlas recién hechas garantiza la mejor textura.
- Podés dejarlas empanadas en la heladera unos minutos antes de freír para que el rebozado se fije mejor.
- Si las papas las hacés en doble fritura (primero a temperatura media y luego alta), quedan mucho más crocantes.
- También podés usar panko en lugar de pan rallado para una textura más gruesa y crocante.
- Un toque de mostaza en el huevo le da un sabor más profundo sin invadir el plato.
- Evitá moverlas demasiado durante la cocción para que no se rompan.
- El limón al final no es opcional: realza todos los sabores y hace que el plato sea mucho más interesante.
Un plato clásico reinventado con pequeños detalles que hacen la diferencia, logrando un resultado mucho más sabroso, crocante y completo.