Una receta clásica que nunca falla, con una milanesa bien crocante cubierta con salsa, jamón y mucho queso derretido.
Acompañada con papas rústicas doradas, es un plato completo, rendidor y perfecto para cualquier día de la semana.

Te recomendamos: Milanesas de filet de merluza bien crocantes con papas fritas y limón
Ideal para disfrutar caliente, con todo su sabor y textura.
Ingredientes
Para la milanesa:
- 4 milanesas de nalga o cuadrada
- 2 huevos
- 2 dientes de ajo picados
- Perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
- Pan rallado cantidad necesaria
- Aceite para freír
Para la cobertura:
- 200 ml de salsa de tomate
- 4 fetas de jamón
- 200 gramos de queso mozzarella
- Orégano a gusto
Para las papas rústicas:
- 4 papas medianas
- Aceite de oliva
- Sal, pimienta y pimentón
- Ajo en polvo (opcional)
Preparación
- Colocá los bifes sobre una tabla y, si es necesario, aplastalos un poco para emparejar el grosor.
- En un bowl, batí los huevos con el ajo, el perejil, sal y pimienta.
- Pasá cada bife por la mezcla de huevo y luego por pan rallado, presionando bien para que se adhiera.
- Calentá abundante aceite y freí las milanesas hasta que estén doradas de ambos lados. Retiralas y dejalas sobre papel absorbente.
- Lavá bien las papas y cortalas en gajos sin pelarlas.
- Colocalas en una fuente, agregá aceite de oliva, sal, pimienta, pimentón y ajo en polvo. Mezclá bien.
- Llevá las papas a horno fuerte (200°C) durante 35 a 40 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción para que queden bien doradas.
- En una fuente para horno, colocá las milanesas ya fritas.
- Cubrí cada una con salsa de tomate, una feta de jamón y abundante mozzarella.
- Espolvoreá con orégano y llevá al horno hasta que el queso se derrita y gratine levemente.
- Serví las milanesas bien calientes acompañadas con las papas rústicas.
Tips y consejos:
- Para lograr una milanesa bien crocante, es clave presionar bien el pan rallado y dejar reposar unos minutos antes de freír.
- Si querés un empanado más firme, podés hacer doble rebozado repitiendo el paso de huevo y pan rallado.
- El aceite debe estar bien caliente antes de freír para evitar que la milanesa absorba demasiado y quede pesada.
- Usar una buena salsa de tomate mejora muchísimo el resultado final, incluso podés hacerla casera con ajo y un toque de oliva.
- El queso mozzarella es ideal porque funde bien, pero también podés mezclar con un poco de queso cremoso para más suavidad.
- Las papas rústicas quedan mejor si no están amontonadas en la fuente, así se doran parejo.
- Si querés un sabor más intenso en las papas, podés agregar romero o tomillo.
- Para una versión más liviana, podés hacer las milanesas al horno en lugar de fritas, rociándolas con un poco de aceite.
- Servir inmediatamente es clave para disfrutar el contraste entre lo crocante de la milanesa y lo cremoso del queso.
- Este plato es ideal para preparar en cantidad y compartir, ya que rinde mucho y siempre gusta.
Una combinación clásica, abundante y llena de sabor que nunca pasa de moda y siempre invita a repetir.