Categorías
Recetas saladas

El paso clave para lograr una mayonesa casera firme y cremosa

La mayonesa casera es una de esas preparaciones simples que, cuando salen bien, no se comparan con ninguna versión comprada.

Su textura suave, su sabor fresco y la posibilidad de ajustarla a gusto la convierten en un básico infaltable.

Te recomendamos: Cómo este Pan de yuca y queso casero ¡Desaparece en minutos!

El secreto no está en ingredientes raros, sino en respetar un paso clave del proceso para que emulsione correctamente y quede firme desde el primer intento.

Ingredientes

  • 2 huevos a temperatura ambiente

  • 1 taza de aceite vegetal (girasol, maíz o canola)

  • Jugo de 1 limón

  • Sal a gusto

  • Pimienta a gusto

Preparación

  1. Sacá los huevos de la heladera con anticipación para que estén a temperatura ambiente. Este detalle es fundamental para que la mayonesa emulsione bien.

  2. Colocá los huevos enteros en el vaso de la licuadora o recipiente alto para minipimer.

  3. Agregá el jugo de limón, la sal y la pimienta.

  4. Batí a velocidad baja durante unos segundos para integrar los ingredientes iniciales.

  5. Sin apagar la licuadora, comenzá a incorporar el aceite en forma de hilo fino y constante. Este es el paso clave: el aceite debe entrar de a poco para que se forme la emulsión.

  6. A medida que el aceite se integra, vas a notar cómo la mezcla empieza a espesar y tomar cuerpo.

  7. Cuando la mayonesa esté bien espesa, podés subir apenas la velocidad para terminar de emulsionar y lograr una textura bien cremosa.

  8. Probá y ajustá sal, limón o pimienta si hace falta.

  9. Pasá la mayonesa a un frasco limpio y seco, cerralo bien y guardalo en la heladera.

Tips y consejos:

  • Usar huevos a temperatura ambiente es uno de los factores más importantes para que la mayonesa no se corte.

  • El aceite debe agregarse lentamente, sobre todo al comienzo; si se vuelca todo junto, la emulsión no se forma.

  • Si querés un sabor más intenso, podés sumar un diente de ajo pequeño, una cucharadita de mostaza o unas gotas extra de limón.

  • Para una textura más suave, usá aceite neutro; el aceite de oliva puede aportar sabor fuerte.

  • Si la mayonesa se corta, se puede recuperar colocando otro huevo en un recipiente limpio y volviendo a batir, agregando de a poco la preparación cortada.

  • Conservada en frasco hermético y bien refrigerada, dura hasta 5 días manteniendo buena textura y sabor.

Esta mayonesa casera firme y cremosa demuestra que, con pocos ingredientes y el paso correcto, se puede lograr una preparación clásica, fresca y mucho más rica que cualquier versión industrial.

Ideal para acompañar carnes, papas, sandwiches o ensaladas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *