Categorías
Trucos del Hogar

Macetas de cemento caseras usando recipientes reciclados

Hacer macetas de cemento en casa es una forma simple y económica de crear piezas resistentes y decorativas para plantas.

Aprovechando recipientes de plástico que normalmente se descartan, se pueden lograr macetas duraderas y con muy buen acabado.

Te recomendamos: Trampa casera con tubo de cartón: cómo reducir la presencia de ratas en casa sin venenos

El procedimiento es sencillo, no requiere experiencia previa y permite adaptar tamaños y formas según lo que tengas a mano.

Materiales necesarios

  • 1 recipiente de plástico grande para usar como molde exterior

  • 1 recipiente de plástico más chico para formar el hueco interior

  • 2 a 3 tazas de cemento

  • 1 taza de arena fina

  • Agua (cantidad necesaria)

  • Aceite, vaselina o desmoldante

  • Cinta adhesiva gruesa (si el recipiente tiene orificios)

  • Piedras, arena o algún objeto pesado

  • 1 clavo o tornillo

  • Guantes (opcional, pero recomendable)

Paso a paso

  1. Elegí el recipiente de plástico que vas a usar como molde exterior. Puede ser un cesto de ropa, un frutero, un molde de cocina o cualquier envase firme.

  2. Si el recipiente es calado o tiene agujeros, cubrí todo el exterior con cinta adhesiva gruesa, sellando bien cada orificio para que la mezcla no se escape.

  3. Aplicá una capa fina de aceite o vaselina por todo el interior del molde exterior para facilitar el desmolde.

  4. En un balde o recipiente grande colocá el cemento y la arena. Como referencia, usá aproximadamente 2 partes de cemento por 1 parte de arena.

  5. Agregá agua de a poco, mezclando constantemente, hasta obtener una preparación espesa y manejable. La mezcla no debe quedar líquida, pero tampoco demasiado seca.

  6. Tomá el recipiente más chico y cubrí toda su parte exterior con aceite o vaselina. Este va a formar el hueco interior de la maceta.

  7. Volcá una primera capa de mezcla en el fondo del molde grande, cubriendo bien la base con unos 2 a 3 cm de espesor.

  8. Colocá el recipiente chico en el centro, presionando suavemente.

  9. Agregá peso dentro del recipiente chico, como piedras o arena, para evitar que flote.

  10. Rellená el espacio entre ambos recipientes con el resto del cemento, asegurándote de cubrir bien los laterales y eliminar burbujas de aire.

  11. Golpeá suavemente el molde contra la mesa o el piso para que la mezcla se asiente mejor.

  12. Dejá reposar hasta que el cemento esté firme pero aún húmedo y, con un clavo o tornillo, hacé uno o dos orificios en la base para el drenaje del agua.

  13. Dejá secar completamente durante 24 a 48 horas, según el clima y el tamaño de la maceta.

  14. Desmoldá con cuidado retirando primero el recipiente interior y luego el exterior.

Tips y consejos:

  • La cantidad de mezcla puede variar según el tamaño del molde, pero con 2 a 3 tazas de cemento suele ser suficiente para una maceta mediana.

  • Si la mezcla está muy líquida, la maceta puede perder resistencia y forma.

  • Aplicar bien el desmoldante evita que el cemento se quiebre al retirar el molde.

  • Para un acabado más prolijo, podés lijar suavemente los bordes una vez seca.

  • Estas macetas son pesadas, ideales para plantas grandes o para exterior.

  • Se pueden pintar, sellar o dejar al natural según el estilo que prefieras.

  • Conviene dejarlas “curar” unos días antes de colocar tierra y plantas.

  • Los moldes calados dejan un relieve decorativo muy atractivo.

  • No olvides los orificios de drenaje para evitar exceso de agua en las raíces.

Estas macetas de cemento caseras son resistentes, personalizables y muy fáciles de hacer.

Una solución práctica y duradera para decorar patios, balcones o interiores reutilizando materiales simples y logrando un resultado artesanal que dura por años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *