Hacer macetas de cemento en casa es una forma simple y económica de crear piezas resistentes y decorativas para plantas.
Aprovechando recipientes de plástico que normalmente se descartan, se pueden lograr macetas duraderas y con muy buen acabado.

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El procedimiento es sencillo, no requiere experiencia previa y permite adaptar tamaños y formas según lo que tengas a mano.
Materiales necesarios
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1 recipiente de plástico grande para usar como molde exterior
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1 recipiente de plástico más chico para formar el hueco interior
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2 a 3 tazas de cemento
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1 taza de arena fina
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Agua (cantidad necesaria)
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Aceite, vaselina o desmoldante
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Cinta adhesiva gruesa (si el recipiente tiene orificios)
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Piedras, arena o algún objeto pesado
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1 clavo o tornillo
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Guantes (opcional, pero recomendable)
Paso a paso
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Elegí el recipiente de plástico que vas a usar como molde exterior. Puede ser un cesto de ropa, un frutero, un molde de cocina o cualquier envase firme.
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Si el recipiente es calado o tiene agujeros, cubrí todo el exterior con cinta adhesiva gruesa, sellando bien cada orificio para que la mezcla no se escape.
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Aplicá una capa fina de aceite o vaselina por todo el interior del molde exterior para facilitar el desmolde.
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En un balde o recipiente grande colocá el cemento y la arena. Como referencia, usá aproximadamente 2 partes de cemento por 1 parte de arena.
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Agregá agua de a poco, mezclando constantemente, hasta obtener una preparación espesa y manejable. La mezcla no debe quedar líquida, pero tampoco demasiado seca.
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Tomá el recipiente más chico y cubrí toda su parte exterior con aceite o vaselina. Este va a formar el hueco interior de la maceta.
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Volcá una primera capa de mezcla en el fondo del molde grande, cubriendo bien la base con unos 2 a 3 cm de espesor.
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Colocá el recipiente chico en el centro, presionando suavemente.
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Agregá peso dentro del recipiente chico, como piedras o arena, para evitar que flote.
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Rellená el espacio entre ambos recipientes con el resto del cemento, asegurándote de cubrir bien los laterales y eliminar burbujas de aire.
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Golpeá suavemente el molde contra la mesa o el piso para que la mezcla se asiente mejor.
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Dejá reposar hasta que el cemento esté firme pero aún húmedo y, con un clavo o tornillo, hacé uno o dos orificios en la base para el drenaje del agua.
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Dejá secar completamente durante 24 a 48 horas, según el clima y el tamaño de la maceta.
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Desmoldá con cuidado retirando primero el recipiente interior y luego el exterior.
Tips y consejos:
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La cantidad de mezcla puede variar según el tamaño del molde, pero con 2 a 3 tazas de cemento suele ser suficiente para una maceta mediana.
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Si la mezcla está muy líquida, la maceta puede perder resistencia y forma.
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Aplicar bien el desmoldante evita que el cemento se quiebre al retirar el molde.
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Para un acabado más prolijo, podés lijar suavemente los bordes una vez seca.
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Estas macetas son pesadas, ideales para plantas grandes o para exterior.
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Se pueden pintar, sellar o dejar al natural según el estilo que prefieras.
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Conviene dejarlas “curar” unos días antes de colocar tierra y plantas.
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Los moldes calados dejan un relieve decorativo muy atractivo.
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No olvides los orificios de drenaje para evitar exceso de agua en las raíces.
Estas macetas de cemento caseras son resistentes, personalizables y muy fáciles de hacer.
Una solución práctica y duradera para decorar patios, balcones o interiores reutilizando materiales simples y logrando un resultado artesanal que dura por años.