Hay platos que tienen fama bien ganada, y la lasaña es uno de ellos.
Capas generosas, salsa bien sabrosa y ese gratinado irresistible que se estira al servirla.

Te recomendamos: Filet Mignon ¡Una receta para enamorar de manera elegante!
Esta versión es rendidora, bien casera y con un equilibrio justo entre carne, salsa y queso, ideal para compartir y quedar siempre bien.
Ingredientes
-
12 láminas de masa para lasaña
-
500 g de carne picada
-
1 cebolla grande
-
1 diente de ajo
-
700 g de salsa de tomate
-
250 g de muzzarella rallada o en fetas
-
100 g de queso rallado fino
-
500 ml de salsa blanca
-
2 cucharadas de aceite
-
Sal y pimienta a gusto
-
Orégano y nuez moscada
-
Perejil picado (opcional)
Preparación
-
Picá la cebolla y el ajo bien chicos. En una sartén amplia calentá el aceite y rehogá la cebolla hasta que esté transparente.
-
Agregá el ajo y la carne picada. Cociná removiendo para que quede bien suelta y cambie de color de manera pareja.
-
Condimentá con sal, pimienta y un poco de orégano. Sumá la salsa de tomate y cociná a fuego medio durante unos 15 minutos, hasta que la preparación esté espesa y bien sabrosa.
-
Mientras tanto, prepará la salsa blanca. Condimentala con sal y una pizca de nuez moscada, cuidando que quede cremosa y sin grumos.
-
Si las placas de lasaña lo requieren, hervilas en abundante agua con sal por unos minutos. Escurrilas y reservá separadas para que no se peguen.
-
En una fuente para horno colocá una base fina de salsa de tomate para evitar que la masa se pegue.
-
Armá la primera capa con placas de lasaña, cubrí con salsa de carne, agregá un poco de salsa blanca y una capa de muzzarella.
-
Repetí el procedimiento formando capas parejas hasta terminar los ingredientes, presionando suavemente para que quede firme.
-
Finalizá con una capa de masa, salsa blanca, muzzarella y queso rallado fino por encima.
-
Llevá a horno precalentado a temperatura media durante unos 35 a 40 minutos, hasta que esté bien caliente y dorada en la superficie.
-
Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de cortar, para que las capas se asienten y no se desarme al servir.
Tips y consejos:
-
Cocinar bien la salsa de carne es clave para que la lasaña tenga sabor profundo.
-
No conviene excederse con la salsa blanca: debe acompañar, no tapar la carne.
-
El reposo previo al corte mejora notablemente la presentación.
-
Podés usar muzzarella rallada y en fetas combinadas para mejor gratinado.
-
Si la superficie se dora rápido, cubrila con papel aluminio y destapá al final.
-
Al día siguiente queda aún más sabrosa, con las capas bien definidas.
Esta lasaña es de esas recetas confiables que siempre funcionan.
Bien jugosa, con capas generosas y un gratinado que invita a repetir, se convierte fácilmente en un clásico para comidas familiares o encuentros donde el plato principal tiene que lucirse de verdad.