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Espaguetis con salsa de queso suave y cremosa, listos en minutos

Estos espaguetis con salsa de queso son una opción rápida y reconfortante, ideales para resolver una comida sin complicaciones.

La salsa es cremosa pero liviana, con un sabor equilibrado que no resulta invasivo.

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Se prepara mientras se cocina la pasta, por lo que en pocos minutos el plato está listo.

Ingredientes

  • 160 g de espaguetis

  • Sal para el agua de cocción

Para la salsa de queso:

  • 1 cucharada de manteca

  • 1 cucharada de harina de trigo

  • 300 ml de leche

  • 40 g de queso rallado tipo grana padano, parmesano o similar

  • 1/2 cucharadita de sal

  • Pimienta negra molida a gusto

  • Nuez moscada a gusto

Preparación

  1. Poné una olla con abundante agua a fuego medio-alto. Cuando rompa hervor, agregá sal y los espaguetis.

  2. Cociná la pasta durante 8 a 9 minutos para que quede al dente, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

  3. Mientras la pasta se cocina, prepará la salsa. En una sartén amplia derretí la manteca a fuego medio.

  4. Agregá la harina y mezclá bien. Cociná durante unos 2 minutos, removiendo constantemente, hasta que tome un leve color dorado sin quemarse.

  5. Incorporá la leche de a poco, preferentemente caliente, mezclando sin parar para evitar grumos.

  6. Condimentá con sal, pimienta negra y nuez moscada.

  7. Continuá cocinando a fuego medio, removiendo, hasta que la salsa espese ligeramente. No debe quedar demasiado densa.

  8. Agregá el queso rallado y mezclá hasta que se funda por completo y la salsa quede bien homogénea.

  9. Escurrí los espaguetis y agregalos directamente a la sartén con la salsa.

  10. Mezclá bien para que la pasta se impregne de manera pareja.

  11. Si la salsa está muy espesa, podés agregar un chorrito de leche o un poco del agua de cocción de la pasta.

  12. Serví de inmediato y terminá con más queso rallado y pimienta a gusto.

Tips y consejos:

  • Cocinar la pasta al dente es clave para que no se pase al mezclarla con la salsa caliente.

  • Usar leche caliente facilita que la bechamel quede sin grumos.

  • La salsa debe ser liviana; al enfriarse espesa un poco más.

  • Los quesos duros o semiduros aportan más sabor que los quesos blandos.

  • Si usás un queso muy salado, ajustá la sal al final.

  • El agua de cocción de la pasta es ideal para aligerar la salsa sin perder cremosidad.

  • La nuez moscada se usa en poca cantidad para realzar el sabor, no para dominarlo.

  • Se puede reemplazar el grana padano por parmesano, sardo o un queso de rallar similar.

  • Servir el plato bien caliente mejora la textura y el sabor final.

Un plato simple, rápido y cremoso, perfecto para disfrutar una pasta casera con salsa de queso suave y equilibrada, ideal para cualquier día de la semana.

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