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Crema hidratante casera: cómo hacerla y usarla correctamente

Preparar una crema hidratante casera es una opción cada vez más elegida dentro del cuidado personal, ya que permite hidratar la piel con ingredientes simples y conocidos.

Bien formulada, ayuda a mantener la piel suave, flexible y protegida de la resequedad diaria, especialmente cuando se usa de manera regular y en las zonas adecuadas.

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Para qué sirve una crema hidratante casera

Una crema hidratante casera cumple la función de ayudar a retener la humedad natural de la piel y mejorar su elasticidad.

Es ideal para el cuidado cotidiano cuando la piel se siente seca, áspera o tirante, y resulta especialmente útil en épocas de frío o después de la ducha.

No reemplaza tratamientos específicos, pero sí acompaña muy bien una rutina básica de cuidado diario.

Ingredientes necesarios

  • 100 ml de aceite vegetal (almendra, oliva o coco fraccionado)

  • 20 g de cera de abejas

  • 50 ml de agua destilada

  • 1 cucharadita de vitamina E

  • Opcional: unas gotas de aceite esencial suave como lavanda o manzanilla

Preparación

  1. Colocá la cera de abejas junto con el aceite vegetal en un recipiente resistente al calor.

  2. Llevá a baño María y calentá lentamente hasta que la cera se derrita por completo.

  3. Retirá del fuego y dejá entibiar apenas.

  4. En otro recipiente, calentá ligeramente el agua destilada.

  5. Incorporá el agua de a poco sobre la mezcla de aceite y cera, batiendo de forma constante.

  6. Continuá mezclando hasta que la preparación empiece a espesar y tome una textura cremosa.

  7. Agregá la vitamina E y, si usás, el aceite esencial.

  8. Mezclá nuevamente hasta integrar todo.

  9. Colocá la crema en un frasco limpio y dejá enfriar completamente antes de tapar.

Dónde se puede aplicar

Esta crema hidratante es adecuada para el uso diario en zonas donde la piel suele resecarse con mayor facilidad, como manos, brazos, piernas, codos, rodillas, pies y talones.

Aplicada con regularidad, ayuda a suavizar la piel y mantenerla flexible.

Cómo usarla para mejores resultados

Se recomienda aplicarla sobre la piel limpia, preferentemente después del baño, cuando la piel aún conserva algo de humedad.

Con una pequeña cantidad alcanza para cubrir bien la zona, masajeando hasta que se absorba.

Conservación

Al no contener conservantes, conviene guardarla en un lugar fresco y seco. Bien almacenada, mantiene su textura y propiedades durante varias semanas.

Preparar una crema hidratante casera es una forma simple y práctica de cuidar la piel con ingredientes básicos.

Usada de manera constante en las zonas adecuadas, se convierte en un complemento ideal para una rutina de cuidado diaria, efectiva y sin complicaciones.

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