Una manguera rota no siempre se tira: si el daño es un pinchazo o un corte limpio, se puede arreglar con un empalme por dentro y un buen ajuste por fuera.
La idea es simple: unir los dos extremos con un cañito del diámetro justo, ablandar apenas la goma para que entre perfecto y sellar con bridas (o alambre) para que no pierda.

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Es un arreglo práctico para salir del paso y seguir usando la manguera sin complicarte.
Qué necesitás
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La manguera pinchada o cortada
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Un tramo corto de caño rígido que entre dentro de la manguera (por ejemplo PVC de 21 mm, o el que calce según tu manguera)
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Vaselina (o un poco de detergente) para ayudar a deslizar
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2 bridas plásticas (precintos) o alambre metálico fino (como alternativa)
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Cutter o tijera fuerte para emparejar el corte
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Encendedor (o pistola de calor) para ablandar la manguera
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Pinza o alicate (si usás alambre)
Paso a paso
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Cortá la parte dañada: si el pinchazo está en el medio, recortá esa sección y dejá dos extremos sanos. Lo ideal es que el corte quede recto para que asiente bien.
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Prepará el empalme: cortá un tramo de cañito de unos 6 a 8 cm (o más si la manguera es gruesa). Tiene que entrar ajustado, pero sin romper la goma.
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Ablandá la manguera: calentá suavemente la punta de un extremo con un encendedor, sin quemar ni derretir. La idea es que se ponga más flexible y “ceda”, no que se chamusque.
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Lubricá apenas: poné una capa finita de vaselina (o una gota de detergente) en el caño y/o en la boca de la manguera para que entre sin forzar.
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Insertá el caño: meté el cañito dentro del primer extremo hasta que quede bien firme.
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Repetí con el otro lado: calentá suavemente el segundo extremo, lubricá si hace falta y encastralo sobre el caño hasta que ambos lados queden bien unidos y alineados.
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Sellá con bridas: colocá una brida cerca de cada extremo, justo donde está el caño por dentro. Ajustalas fuerte.
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Corte prolijo: cortá el sobrante de las bridas al ras con un alicate o un cortaúñas para que no moleste al usarla.
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Probá el arreglo: abrí el agua despacio y revisá si hay pérdida. Si gotea un poquito, ajustá un poco más las bridas o agregá una tercera brida por lado.
Alternativa de ajuste con alambre
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En lugar de bridas, podés envolver alambre metálico fino dando varias vueltas cerca del borde.
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Ajustá con pinza hasta que quede bien apretado, sin llegar a cortar la goma.
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Cortá la punta del alambre y doblala hacia adentro para que no lastime.
Tips y consejos:
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El caño tiene que ser del tamaño justo: si queda chico, pierde; si queda muy grande, cuesta meterlo y podés rajar la manguera.
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Calor suave y controlado: si te pasás, la goma se deforma y puede quedar peor el sellado.
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Las bridas suelen ser más rápidas y limpias; el alambre aprieta más, pero hay que tener cuidado para no “morder” la manguera.
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Si la manguera está muy vieja y reseca, este arreglo puede durar poco: en ese caso conviene usar un empalme comercial o reemplazar el tramo.
Con este método, podés resolver un pinchazo o corte en minutos y volver a usar la manguera sin vueltas, con una unión firme y práctica para el día a día.