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Recetas saladas

Cómo hacer una manteca de chimichurri

Una opción intensa, aromática y muy fácil de preparar, perfecta para untar o acompañar carnes, panes o verduras.

Tiene una textura cremosa con pequeños trocitos de hierbas que le dan mucho sabor. Se puede guardar en la heladera y usar cuando quieras.

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Ingredientes

  • 200 gramos de manteca (preferentemente sin sal)
  • 2 dientes de ajo bien picados (sin el brote central)
  • Un puñado generoso de perejil fresco picado
  • 1 cucharadita de ají molido
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • Sal fina y pimienta negra a gusto
  • Unas gotas de vinagre de vino o jugo de limón

Preparación

  1. Retirá la manteca de la heladera con anticipación hasta que esté bien blanda, pero sin que llegue a derretirse.
  2. Colocala en un bowl y trabajala con una cuchara o espátula hasta que quede cremosa.
  3. Agregá el ajo picado bien fino y mezclá para distribuirlo de manera pareja.
  4. Sumá el perejil picado, el ají molido, el orégano y el pimentón dulce.
  5. Condimentá con sal y pimienta a gusto, teniendo en cuenta que la manteca no tiene sal.
  6. Incorporá unas gotas de vinagre o jugo de limón para darle ese toque ácido característico.
  7. Mezclá todo muy bien hasta lograr una preparación homogénea, con las hierbas bien integradas.
  8. Colocá la mezcla sobre film o papel manteca, formá un cilindro y enrollá ajustando bien los bordes.
  9. Llevá a la heladera durante al menos 2 horas hasta que tome firmeza.
  10. Una vez firme, cortá en rodajas o usá directamente para untar.

Tips y consejos:

  • Si querés un sabor más intenso, podés dejar reposar la mezcla unas horas antes de llevarla a frío para que se integren mejor los sabores.
  • El ajo bien picado fino es clave para que no queden trozos grandes y el sabor se distribuya mejor.
  • Podés ajustar el picante agregando más ají molido o incluso un toque de pimienta cayena.
  • Para una textura más suave, podés procesar todos los ingredientes junto con la manteca.
  • Si te gusta más ácido, agregá unas gotas extra de limón o vinagre, pero siempre de a poco.
  • Se puede freezar en porciones para tener siempre listo y usar directamente sobre comidas calientes.
  • Queda excelente sobre pan tostado, carnes a la parrilla o incluso para terminar verduras al horno.
  • También podés sumarle un poco de cebolla de verdeo bien picada para darle otro perfil de sabor.

Una preparación simple pero muy versátil, que transforma cualquier plato con un toque casero, intenso y bien sabroso.

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