Las pechugas rellenas son una excelente opción cuando querés preparar algo casero, sabroso y que luzca espectacular en la mesa.
Esta versión combina pollo jugoso con un relleno cremoso de jamón y queso que se derrite al cocinarse.

Te recomendamos: Cómo hacer Aperitivo fácil de Queso Marinado con Salame
Además, todo se termina en una salsa de tomate casera que aporta mucho sabor y mantiene el pollo bien húmedo.
Ingredientes
-
3 pechugas de pollo grandes
-
6 fetas de jamón cocido
-
200 g de queso que funda bien (mozzarella, tybo o pategrás)
-
2 tazas de salsa de tomate
-
1 diente de ajo picado
-
1 cucharada de aceite de oliva
-
½ cucharadita de pimentón dulce
-
½ cucharadita de orégano seco
-
Sal a gusto
-
Pimienta a gusto
-
Perejil seco o fresco picado
Preparación
-
Colocá las pechugas sobre una tabla y hacé un corte a lo largo formando un bolsillo, sin llegar a separarlas completamente. Esto permitirá rellenarlas fácilmente.
-
Salpimentá el interior de cada pechuga y acomodá dentro una o dos fetas de jamón junto con varias tiras de queso. Cerrá presionando suavemente para que el relleno quede bien contenido.
-
Si las pechugas se abren demasiado, podés asegurar cada una con palillos para mantener la forma durante la cocción.
-
En una sartén o cacerola calentá el aceite de oliva a fuego medio y agregá el ajo picado. Cociná unos segundos hasta que empiece a perfumar.
-
Incorporá la salsa de tomate y condimentá con pimentón dulce, orégano, sal y pimienta. Mezclá bien y dejá cocinar unos minutos para que la salsa tome sabor.
-
Colocá las pechugas rellenas dentro de la salsa y dejalas cocinar unos minutos para que comiencen a integrarse los sabores.
-
Pasá todo a una fuente para horno o utilizá una sartén apta para horno.
-
Cociná en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 25 a 30 minutos. Durante ese tiempo podés bañar las pechugas con la salsa para que queden más jugosas.
-
Cuando el pollo esté completamente cocido y el queso bien derretido en el interior, retiralo del horno.
-
Antes de servir, espolvoreá perejil picado por encima para darle un toque de color y aroma.
Tips y consejos:
-
Si querés que el pollo quede más tierno, podés golpear ligeramente las pechugas antes de rellenarlas para emparejar el grosor.
-
El queso mozzarella suele dar el mejor resultado porque se derrite bien y queda muy cremoso en el interior.
-
Si te gusta una salsa más intensa, podés agregar un poco de cebolla picada y cocinarla junto con el ajo.
-
Estas pechugas combinan muy bien con arroz, puré de papas o incluso con una ensalada fresca.
-
Si la salsa se espesa demasiado durante la cocción, podés agregar un chorrito pequeño de caldo o agua para mantenerla más fluida.
Este plato es ideal para una comida completa, ya que combina una preparación simple con un resultado lleno de sabor.
Al cortar la pechuga aparece el relleno cremoso de jamón y queso que hace que cada porción sea realmente irresistible.