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Cómo hacer pastel de papas y espinaca cremoso gratinado al horno

El pastel de papas y espinaca es una preparación sencilla pero muy reconfortante.

Combina capas suaves de papa con un relleno cremoso de espinaca y queso, todo cubierto con una superficie dorada y gratinada.

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Al hornearse, los sabores se integran y se obtiene un plato cremoso por dentro y ligeramente crocante por arriba.

Ingredientes

  • 4 papas grandes

  • 300 g de espinaca fresca o congelada

  • 200 ml de crema de leche

  • 3 huevos

  • 150 g de queso rallado (mozzarella o similar)

  • 50 g de queso rallado extra para gratinar

  • 1 diente de ajo

  • 1 cucharada de manteca

  • Sal y pimienta a gusto

  • Nuez moscada (opcional)

Preparación

  1. Pelá las papas y cortalas en láminas finas. Cocinalas en agua con sal durante unos minutos hasta que estén apenas tiernas. Escurrilas y reservá.

  2. En una sartén derretí la manteca y agregá el ajo picado. Cociná unos segundos hasta que libere su aroma.

  3. Incorporá la espinaca y cocinala hasta que reduzca su volumen. Si usás espinaca congelada, asegurate de escurrir bien el exceso de agua.

  4. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.

  5. En un bowl mezclá la crema de leche con los huevos y el queso rallado hasta formar una preparación cremosa.

  6. En una fuente para horno colocá una primera capa de papas cubriendo toda la base.

  7. Agregá una capa de espinaca salteada.

  8. Verté un poco de la mezcla de crema y queso.

  9. Repetí el proceso formando nuevas capas de papa, espinaca y crema hasta terminar los ingredientes.

  10. Finalizá con una capa de la mezcla cremosa y espolvoreá el queso rallado extra por encima.

  11. Llevá al horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y gratinada.

  12. Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de cortar para que el pastel mantenga su forma.

Tips y consejos:

  • Cortar las papas bien finas ayuda a que se cocinen de manera uniforme.

  • Escurrir bien la espinaca evita que el pastel quede con exceso de líquido.

  • Usar queso que funda bien mejora la textura del gratinado.

  • Si querés un sabor más intenso, podés agregar un poco de queso parmesano a la mezcla.

  • Dejar reposar el pastel antes de servir ayuda a que las capas se asienten.

Este pastel combina la suavidad de las papas con el sabor delicado de la espinaca y el toque gratinado del queso.

Es una receta simple que logra un resultado muy cremoso y reconfortante.

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