Acariciar a un gato parece simple, pero cuando lo hacés en el lugar justo, cambia todo: se relaja, busca más contacto y hasta te “pide” con el cuerpo que sigas. La clave es entender qué zonas suelen gustar y cuáles disparan incomodidad o defensa. Te recomendamos: 3 señales de que tu gato está aburrido y […]