Un bife ancho bien sellado con una salsa de champiñones cremosa es de esas comidas que parecen “de restaurante”, pero se hacen en una sola sartén y sin vueltas.
La clave está en dorar fuerte la carne para lograr una costrita intensa y después aprovechar esos juguitos para armar una salsa con sabor profundo.

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Con el punto justo de cocción y una salsa espesa, queda bien tentador y súper rendidor.
Ingredientes
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2 bifes anchos (ojo de bife) de 2 a 3 cm de grosor
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Sal y pimienta negra a gusto
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1 cucharada de aceite (girasol u oliva)
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1 cucharada de manteca
Para la salsa
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250 a 300 g de champiñones frescos
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1 diente de ajo picado (opcional)
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1/2 cebolla chica o 1 chalota picada (opcional, suma sabor)
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1/2 taza de caldo (carne o verdura) o 1/2 taza de vino blanco
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200 ml de crema de leche
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1 cucharadita de mostaza (opcional, levanta la salsa)
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Perejil fresco picado, a gusto
Preparación
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Sacá los bifes de la heladera 15 a 20 minutos antes. Secalos bien con papel de cocina y salpimentá por ambos lados.
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Calentá una sartén grande (ideal hierro o fondo grueso) a fuego fuerte. Agregá el aceite y, cuando esté bien caliente, poné los bifes sin moverlos.
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Sellalos 2 a 3 minutos por lado (según grosor) hasta que estén bien dorados. Si querés el centro más a punto, dales 1 minuto extra por lado. Retiralos a un plato y dejalos reposar tapados apenas con papel aluminio.
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Bajá el fuego a medio. En la misma sartén agregá la manteca y sumá los champiñones cortados en láminas. Cociná 4 a 6 minutos, sin apurarlos, hasta que larguen su jugo y después se doren un poco.
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Si usás cebolla y ajo, agregalos cuando el hongo ya empezó a dorar y cociná 1 a 2 minutos más, hasta que estén transparentes.
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Desglasá: volcá el caldo o el vino y raspá el fondo con una espátula para levantar todo lo doradito. Dejá reducir 2 a 3 minutos.
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Sumá la crema de leche y, si querés, la mostaza. Mezclá y cociná 3 a 5 minutos a fuego medio-bajo, hasta que la salsa espese y quede bien cremosa. Ajustá sal y pimienta.
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Volvé a poner los bifes en la sartén con los jugos que soltaron en el plato. Bañalos con la salsa y cociná 1 a 2 minutos para que se terminen de calentar y tomen sabor.
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Apagá el fuego, espolvoreá perejil picado y serví directo en la sartén con bastante salsa y champiñones arriba.
Tips y consejos:
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Secar bien la carne antes de sellar es clave para lograr una costra dorada y no “hervida”.
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No muevas el bife al principio: cuando está bien dorado se despega solo.
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Para una salsa más intensa, usá caldo y dejá reducir un poco más antes de agregar la crema.
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Si te quedó muy espesa, agregá un chorrito de caldo o agua caliente y mezclá. Si quedó muy líquida, dejala unos minutos más a fuego bajo.
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El reposo de la carne hace que los jugos se redistribuyan y quede más jugosa al cortar.
Queda un bife ancho bien sellado, con champiñones por todos lados y una salsa cremosa que se pega perfecto a cada bocado.