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Bebida fría de naranja y limón bien refrescante

Esta bebida es ideal para los días de calor, cuando buscás algo bien frío, liviano y fácil de tomar.

No es pesada, no empalaga y se puede preparar en pocos minutos con ingredientes simples.

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Es perfecta para servir bien helada y repetir durante el día.

Ingredientes

  • 500 ml de jugo de naranja natural

  • Jugo de 1 limón

  • 500 ml de agua bien fría

  • 2 cucharadas de azúcar

  • Rodajas de naranja

  • Rodajas de limón

  • Hielo en cantidad necesaria

Preparación

  1. Exprimí las naranjas hasta obtener el jugo necesario. Si preferís una bebida más suave y limpia, colá el jugo para eliminar la pulpa.

  2. Colocá el jugo de naranja en una jarra amplia, preferentemente de vidrio.

  3. Agregá el jugo de limón recién exprimido y las cucharadas de azúcar.

  4. Mezclá bien con cuchara larga hasta que el azúcar se disuelva por completo. Este paso es importante para que la bebida quede pareja.

  5. Sumá el agua bien fría y revolvé suavemente para integrar todo sin perder frescura.

  6. Agregá rodajas finas de naranja y limón dentro de la jarra para aromatizar.

  7. Llevá la jarra a la heladera durante al menos 30 minutos para que se enfríe bien.

  8. Justo antes de servir, incorporá hielo en cantidad necesaria.

  9. Serví en vasos altos y bien fríos.

Tips y consejos:

  • Usá naranjas bien maduras, ya que aportan dulzor natural y evitan tener que agregar más azúcar.

  • El limón no debe tapar a la naranja; si es muy jugoso, agregalo de a poco y probá.

  • El azúcar se puede reemplazar por miel o por una mezcla de ambos para un sabor más suave.

  • Si la bebida queda muy intensa, podés agregar un poco más de agua fría sin problema.

  • Para que no se diluya, el hielo conviene agregarlo directamente en el vaso y no en la jarra si va a durar varias horas.

  • Las rodajas de cítricos no solo aromatizan, también mantienen la bebida fresca por más tiempo.

  • Podés preparar esta bebida con anticipación y guardarla bien tapada en la heladera hasta 24 horas.

  • Revolvé suavemente antes de servir si estuvo reposando, para que los sabores vuelvan a integrarse.

  • Si querés una sensación todavía más refrescante, enfriá los vasos unos minutos en el freezer.

  • Es ideal para acompañar comidas livianas, tardes de calor o simplemente para hidratarte durante el día.

Una bebida clásica, fresca y rendidora, pensada para el calor y para disfrutar bien fría sin complicaciones.

Simple, natural y fácil de repetir cuantas veces quieras.

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