Esta bebida es ideal para los días de calor, cuando buscás algo bien frío, liviano y fácil de tomar.
No es pesada, no empalaga y se puede preparar en pocos minutos con ingredientes simples.

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Es perfecta para servir bien helada y repetir durante el día.
Ingredientes
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500 ml de jugo de naranja natural
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Jugo de 1 limón
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500 ml de agua bien fría
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2 cucharadas de azúcar
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Rodajas de naranja
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Rodajas de limón
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Hielo en cantidad necesaria
Preparación
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Exprimí las naranjas hasta obtener el jugo necesario. Si preferís una bebida más suave y limpia, colá el jugo para eliminar la pulpa.
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Colocá el jugo de naranja en una jarra amplia, preferentemente de vidrio.
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Agregá el jugo de limón recién exprimido y las cucharadas de azúcar.
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Mezclá bien con cuchara larga hasta que el azúcar se disuelva por completo. Este paso es importante para que la bebida quede pareja.
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Sumá el agua bien fría y revolvé suavemente para integrar todo sin perder frescura.
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Agregá rodajas finas de naranja y limón dentro de la jarra para aromatizar.
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Llevá la jarra a la heladera durante al menos 30 minutos para que se enfríe bien.
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Justo antes de servir, incorporá hielo en cantidad necesaria.
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Serví en vasos altos y bien fríos.
Tips y consejos:
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Usá naranjas bien maduras, ya que aportan dulzor natural y evitan tener que agregar más azúcar.
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El limón no debe tapar a la naranja; si es muy jugoso, agregalo de a poco y probá.
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El azúcar se puede reemplazar por miel o por una mezcla de ambos para un sabor más suave.
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Si la bebida queda muy intensa, podés agregar un poco más de agua fría sin problema.
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Para que no se diluya, el hielo conviene agregarlo directamente en el vaso y no en la jarra si va a durar varias horas.
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Las rodajas de cítricos no solo aromatizan, también mantienen la bebida fresca por más tiempo.
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Podés preparar esta bebida con anticipación y guardarla bien tapada en la heladera hasta 24 horas.
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Revolvé suavemente antes de servir si estuvo reposando, para que los sabores vuelvan a integrarse.
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Si querés una sensación todavía más refrescante, enfriá los vasos unos minutos en el freezer.
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Es ideal para acompañar comidas livianas, tardes de calor o simplemente para hidratarte durante el día.
Una bebida clásica, fresca y rendidora, pensada para el calor y para disfrutar bien fría sin complicaciones.
Simple, natural y fácil de repetir cuantas veces quieras.